miércoles, 31 de diciembre de 2014

2014 - 2015

La verdad es que yo también cargo un puñado de buenos deseos para el año que inicia. De este 2014, yo también me quedo con múltiples instantes que, aunque personales, están impregnados de las coincidencias en tiempo-espacio. Hice viajes que materializaron con más fuerza la solidaridad, la camaradería y la esperanza en que juntos -todos, todas- podremos, pues queda todo por hacer y lo que está en juego es la existencia misma.

Viví mi fragilidad en más de una ocasión y acompañé dolores ajenos, volviéndolos propios, intentando gritar(le) que aunque libremos nuestras propias batallas, no estamos solos/as. Dejé cosas sin hacer, palabras sin decir, tristezas sin llorar. Llené mi cuerpo de placeres y de heridas, sentí escapar el corazón un sin número de veces y vomité nostalgias como si me hubiera bebido todo el amor del mundo. Hubo resentimientos y desconfianzas, malentendidos, decepciones, y la constante necesidad de re-definirme, de re-afirmarme, aunque eso signifique aprender a perder.  Volví a convencerme de que la familia no es aquella que comparte tu sangre, que esa sangre no garantiza una mano o un hombro, que, en cambio, vamos conformando otra familia, más auténtica en mi caso, mientras trazamos nuestro camino. En ese sentido y con ese cariño presencié la emotividad y la combatividad con que los electricistas en resistencia cumplieron cinco años de haberlo desafiado todo, haciendo posible el centenario de un sindicato que continúa escribiendo la historia de las y los trabajadores.

Rabié, quizá como nunca, al darme cuenta de la brutalidad de las bestias que ostentan el poder. Sentí miedo, coraje e impotencia por el asesinato y la desaparición de los compañeros, que puso sobre la mesa el asesinato, encarcelamiento y desaparición de muchísimos más, que resquebrajó el telón que impedía mirar al México plagado de fosas clandestinas. Pero supe que eso no debe más que convertirse en fuerza para seguir luchando, para seguir gritando, marchando, organizando y construyendo.

En fin, que yo también cargo un puñado de buenos deseos, pero a veces esos están de más. Se vienen tiempos difíciles, se recrudecen los golpes, brotan obstáculos por aquí y por allá, y sin embargo, me queda la confianza en que los pueblos oprimidos sabrán hacerse dueños de sus propios destinos, de que podemos convertir la necesidad de la unidad en posibilidad de concretarla. Y sé que este país -como todos en el mundo-, es tierra fértil de resistencias que florecen gritando que están decididas a tomar el cielo por asalto.

Que en los próximos meses, nuestras manos sigan dando forma a esa historia colectiva que ha de engendrar un mundo nuevo, otro y diferente. Para todos y todas, salud y revolución social.

lunes, 13 de octubre de 2014

La voz de la resistencia

A los compañeros que he convertido en amigos y camaradas, que me han enseñado a vivir la solidaridad y la fraternidad, a los que he acompañado en lágrimas, a los que han contribuido en mi formación militante, a aquellos con los que he compartido una parte de su vida, una marcha, un dolor, una esperanza, un proyecto de transformación profunda. A las y los trabajadores que con su decisión de resistir continúan escribiendo la historia del Sindicato Mexicano de Electricistas.

Mientras exista resistencia
en este país herido
de impunidad y de muerte,
no todo tendrá sabor a derrota.

Se gesta en lo profundo
el rumor de la victoria,
y anida, por ejemplo, en esa voz
que no se calla, que exige,
que reclama,
y que está pronta a cumplir
su centenario.

En esa voz de rostro digno que
hace cinco años decidió
hacer frente a cualquier embate
para adueñarse de su historia
y su futuro.

En esa voz solidaria
que resuena en las calles y plazas
del corazón de la patria,
y que corre, con luz y fuerza,
por las venas de los oprimidos.

La voz que rabia, grita, canta, llora,
que no se rinde, jamás se rinde.
Porque sabe que a pesar del dolor y la tristeza
será protagonista y transformadora,
será quien entone el venceremos.

Y en esa voz nos encontramos todos,
acompañando, luchando,
construyendo con barro y desde abajo
la garganta que ha de ser camino
a otras mañanas.

Por eso, que se escuche alto
la voz del Mexicano de Electricistas,
que avance firme enarbolando
la justicia y el derecho,
que forme parte de la lluvia
que ha de limpiarlo todo.

Que sean ustedes, compañeros,
los que escriban la última palabra.

¡Viva el Sindicato Mexicano de Electricistas!

viernes, 10 de octubre de 2014

:(

En medio de una patria mancillada
de campos ensangrentados,
y ciudades consternadas,
la impunidad pasea desnuda
por escuelas convertidas
en silencioso cementerio.

Las voces de los diarios y TV
continuan aplastando como pueden
la indignación que habla con pancartas,
y cuando estas son bastantes,
los gorilas con tolete se presentan
al servicio del dinero.


Hay días en que es difícil
arrancar el amargo sabor de derrota
de los labios que, sin embargo,
no quieren cansarse de gritar.
Es difícil mantenerse firme
ante tanto golpe que nos arruga el corazón.

Y para no morir de tristeza,
yo me abrazo a la esperanza
y a tu cuerpo.

Ayotzinapa duele.

jueves, 25 de septiembre de 2014

A mis compañeros

Me gusta la gente que lucha,
que no se calla,
que se indigna y no soporta
la injusticia.
Los que endurecen la quijada
y dignifican la palabra,
los que se saben protagonistas
de esa otra historia.
Los que dudan y cuestionan
en voz alta, siempre en voz alta,
los que no ponen excusas
para hacer lo que les toca.

Me gusta la gente que lucha,
que entiende que toda causa
y toda trinchera
es válida,
que sale a la plaza
y toma las calles.
Los que no piden, exigen,
hacen, conquistan, arrebatan.
La gente que llora,
se duele, se desespera,
pero nunca se rinde.
La gente que explica, paciente,
que escucha y debate
y se enciende para defender
su argumento.

Me gusta la gente que lucha,
que extiende el abrazo
solidario,
que pinta paredes,
pega carteles,
discute en el barrio,
en la escuela o en la fábrica.
Que se decide a
RESISTIR,
se reconoce en los otros,
que tiene memoria,
que aunque sienta miedo
-porque se puede sentir miedo-
sigue avanzando.

Me gusta la gente que lucha
sin importar el tamaño del monstruo,
que se organiza, que construye.
Me gusta esa gente
a la que llamo desde el fondo
compañero, compañera,
camarada.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Si se me escapa la sonrisa en su mirada al encontrarnos de frente, si en su voz brillan palabras como solidaridad, dignidad, organización o congruencia mientras nos bebemos esperanzas, memorias, utopías… Si de pronto caen las ropas cual si fueran esos inútiles y vergonzosos muros que, tarde o temprano, habremos de tumbar, y nos acercamos con la dulzura con que se acercan los pueblos, arrojados a la trinchera del deseo y de la defensa de la verdad, esa verdad que es llanto de la historia. Si de mis manos nace la ternura cuando (nos)tomamos las armas y los cuerpos, y nos elevamos tanto que desde allá, muy arriba, ondeamos la roja bandera. Si entre nosotros no hacen falta discursos porque los besos vienen cantando que la vida es eterna en cinco minutos, y se nos escurre esa vida en cada poro y en cada lucha…

lunes, 1 de septiembre de 2014

Al que se fue

Al que se fue
     -y al que está-.

No te conozco,
apenas sé tu nombre,
no sé, a ciencia cierta,
lo que hiciste.
Pero ellos te llaman camarada,
siguen un camino que dejaste,
abrazan el recuerdo
de tu ejemplo.
Por eso te escribo,
un poco tarde, es cierto,
te nos has ido.
Y hablo de nosotros
porque un camarada
pertenece a ese pueblo
que lucha día a día,
que resiste y se organiza,
que va sembrando el mañana
que será de todos.
No te conozco,
apenas sé tu nombre,
pero levanto la bandera
de tus causas,
y vivo y lloro la partida
de quien fue dignidad
y congruencia.
Te escribo hoy, camarada,
porque el futuro es urgente,
pero el futuro, sin memoria,
no existe, engaña.
No te conozco, pero
ya siento que te conozco,
que en el dolor de quien se queda
está la experiencia
que la joven militancia busca
para entender que es tiempo
de salir de las trincheras.
Por eso te escribo, camarada,
para que sepas que lo hecho,
lo vivido y lo andado
no fue en vano,
que quienes nos quedamos
alzaremos tu libro,
tu palabra y tu fusil,
porque esto es una carrera de relevos.
Y conozco a otros que se quedan,
que les dueles, que te cantan,
y a él, a ellos, hay que admirarles
la entereza, e invitarles a seguir,
recordarles lo que saben:
La lucha es siempre.
No te conozco,
y podrías ser cualquiera
de los que se han adelantado,
pero hoy te escribo
porque como otros han dicho,
los que mueren por la vida
no pueden llamarse muertos.

(Y te escribo también
para decirle a él
que aún hay mucho por hacer.)

¡Hasta la victoria
SIEMPRE!

martes, 8 de julio de 2014

Memoria histórica


Es cierto, a veces parece que andamos sobre derrotas, pepenando viejos sueños que no se alcanzaron. Nos llenamos de miedo y de silencio, de hambre y de tristeza, y le contamos a los niños que nos han ganado la guerra.

Pero más allá de la tristeza, está la rabia, y más allá del silencio, nacen las voces de los pueblos, que si cantan juntos, cantan alto. Digo que la historia avanza y empuja y reclama, pero lo hace por los miles que la mueven a ella.

Se trata pues de no pensarnos solos, de mirar al otro, al otro de nuestro tiempo y al otro que ya no está, pero es. Se trata pues de aprender a conocer y re-conocernos, de transformarnos al transformarlo todo.

Y pienso también que la memoria histórica es el grito primigenio, el más doloroso y sangrante, quizá, pero el más puro grito de lucha por la vida, seguro...

(Que esto es una carrera de relevos.)


lunes, 2 de junio de 2014

Y volar.

En vísperas de cumplir mi primer cuarto de siglo.

martes, 6 de mayo de 2014

06 Mayo

Cada día trae consigo la necesidad de definirse. De mantenerse en pie aunque las piernas tiemblen, de aguantar lágrimas y manoteos mientras encontramos la cura al virus de la desesperanza.
A veces una quisiera quedarse siempre en un abrazo, guardar todas las estrellas, mirar todos los amaneceres, estar en cada sitio donde se requiera, como si no nos cansáramos, como si siempre se avanzara. Una quisiera poder hacerlo todo.
Luego llegan las nostalgias con sus respectivas dudas. Y no hay que detenerse mucho a pensar en lo sencillo que era planear una huida, o en lo poco que duraban las tristezas, o en el tamañito que tenían aquellos monstruos propios.
Hay que convencerse a cada rato de seguir rompiendo silencios, aunque la voz se quiebre, de seguir arrojándose, aún si una llega a perder todas sus piezas, de seguir amando aunque el miedo sea tal que lo vomitamos por cada poro...
Es eso, es necesario definirse y asumirlo, aunque se dejen tantas, tantas cosas...

Y hoy todo esto me parece terriblemente triste.

miércoles, 16 de abril de 2014

recibamos el mañana...

Déjame besar las voces
que desde tu garganta
claman por utopías.

Quedarme a dormir en tus pupilas
cuando las dejes descansar
del dolor del mundo.

Guardar entre mis poros
la fuerza esperanzada que
contiene cada uno de tus dedos
vueltos puño.

Colgar el corazón
en la cabecera de tu cama
para limpiar el miedo y la tristeza
de creernos diminutos y vencidos.

Déjame arrullar tu sueño
con suspiros que nacen abajo,
abajo en nuestros cuerpos
y abajo en nuestra historia.

Y quedarme en tu abrazo
lo que dure esta noche,
que el futuro viene
venciendo incertidumbres,
y yo quiero amarte antes.

lunes, 7 de abril de 2014

Vuelvo

Vuelvo a aquel beso,
a la mirada transparente
que prometía quedarse,
al primer dolor de pecho
con sus primeras lágrimas
engullidas casi a fuerza.

Al dulce verso
de alto grito,
a la poesía desnuda
que abraza discreta
y a sus tragos helados
de maldita ausencia.

Vuelvo al sentimiento
de rebeldía primigenia,
a la melodía compuesta
hace tantas voces
pero recién entonada
por mi insomnio.

A la inmensa negrura
de luna nueva,
acompañante en vela
del terco recuerdo
de manos conocidas
y rostros anónimos.

Vuelvo al lienzo en blanco
a la tristeza de volver
siendo distinta,
a la sana imprudencia
de cuestionarlo todo,
incluso tu cariño.

Y vuelvo a tu cuerpo,
y tu cuerpo es siempre.

martes, 1 de abril de 2014


"...si una mujer y un hombre son igual que aviones de papel."

viernes, 21 de marzo de 2014

"Sin clavarse."

Quizá no he entendido
que la carne es carne,
y que el sexo por sí mismo
no requiere excusa
o explicación.

Quizá me sigue pareciendo poco
que el movimiento de los cuerpos
deje a un lado la dialéctica
transformación
de lo inferior a lo superior,
y que tras el calor,
los besos, las caricias,
el sudor y los gemidos,
pretendamos ser los mismos,

como si ese grito se perdiera,
como si ese grito no rasgara
la fragilidad del diario,
como si los gritos no fueran
el preludio de algo nuevo,
otro, distinto.

Quizá no me trago 
esa constante advertencia
de no permanecer,
de tener prohibido quedarme
en uno u otro cuerpo,
en uno u otro abrazo,

de tener que regresar 
por donde mismo,
cuando siempre pierdo los caminos.

No me quedo, es cierto,
pero me voy distinta,
y dejo sueños sembrados
por si de pronto 
alguien quisiera cosecharlos
y algún susurro me invitara a volver.

lunes, 27 de enero de 2014

Hay un "te extraño" que no quiere salir de la garganta y no deja pasar otras palabras...

lunes, 23 de diciembre de 2013

Amanece con hambre y frío,
con las ilusiones escondidas
debajo de las cobijas,
con los vidrios empañados,
lo mismo que las promesas
de un mañana sin dolor de huesos
y sin deudas.

El noticiero con su somnolienta voz
adorna las verdades
-las terribles verdades-
con luces de color y caramelos,
aunque las luces no enciendan
y no haya caramelos para todos.

Los zapatos arrastran su lamento
antes de salir de casa
para abordar el torbellino cotidiano
de cansancio y resignación,
del "así son las cosas",
del "no pasa nada".

De rato en rato, alguien
desvía la mirada al cruzar la calle,
y encuentra a un par de chiquillos
jugando con latas,
o a viejas señoras tejiendo sonrisas.


Y pensamos que así transcurre la vida,
que así termina otro año,
que nos queda compartir el pan
y abrazarnos a nuestros sueños fracturados.

Pero el frío y el hambre vienen siempre
con un rumor ligero y disperso, en principio,
y arrojado y violento si las horas pasan.

Es un rumor que crece, silencioso,
cuestionando la desesperanza,
que abre las cortinas y arranca las cobijas,
que, no sabemos cuando, nos empuja fuera.

Y se acurruca en los cristales,
en el diario, en las calles,
en los niños y en los ancianos,
y se vuelve grito, y rabia,
y se comparte en el pan
y en el abrazo
del nuevo año.


viernes, 13 de diciembre de 2013

Venceremos

Avanzan, es cierto,
avanzan por encima de todo
y de todos,
y caemos, berreamos,
gritamos, golpeamos,
corremos, callamos,
desesperamos, luchamos,
y pareciera que nada pasa.

Duele, en serio que duele,
pero no hemos sido derrotados,
ni tu generación ni la mía,
la rueda de la historia no para,
la guerra aún no termina,

y en los surcos de tus manos,
y en tu mirada cansada,
está el susurro que aguarda paciente
la marcha de otras manos
y el despertar de otras miradas.

Escucha, escucha,
que entre tanta sangre
y tanta muerte,
el futuro viene entonando
el venceremos.


(En un contexto de verdadera contrarrevolución, de desánimo e impotencia de los compañeros, él se negaba a creerse derrotado y yo me abrazaba a su esperanza.)

jueves, 10 de octubre de 2013

Cuatro años de resistencia


Nosotros no seremos
olvido ni derrota.
No seremos amarga
desesperanza
y mucho menos
tumba silenciosa.

No seremos los que bajen
la mirada, ni los puños.
No alimentaremos
nuestras gritonas bocas
con sus mentiras,
ni permitiremos que 
nos arrope el miedo.

Nosotros resistimos.

Somos movimiento,
somos caudal de historias,
somos la herida abierta
de un pueblo entero.

Resistimos.

Somos 4 años,
somos 100 años.
Somos razón y fuerza,
LUZ Y FUERZA,
somos torrente de justicia
y el rostro de la dignidad. 

Somos héroes anónimos
avanzando en marcha
hasta la victoria. 
Y no estamos solos.

Resistimos
y venceremos.
Venceremos, compañeros.

viernes, 20 de septiembre de 2013

-.-

Qué dirías si
por un ratito,
te invito a olvidarnos
de tantas penas,
de tanto ruido.

Si te propongo
tomar mi mano,
y salir volando
por la ventana.

Para mostrarte que
caer no duele tanto,
que es hacia arriba,
y que es despacio.

Que nuestros miedos
no son tan fuertes,
que en un abrazo
desaparecen.

Qué dirías si
te invito a convertir
nuestro suspiro
en motivo pa' estar vivos.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Tal vez guarda en su pecho una estrella fugaz.
Por eso es instante y su piel se viste con breves recuerdos,
casi imperceptibles, casi perfectos.
Siempre ha sido esa deliciosa charla, el trago anhelado,
el consuelo que buscamos de vez en cuando,
el poema que leemos de madrugada y que nos encanta,
aunque por la mañana no podamos recordar ni una línea.
Es ese momento lleno de vida que sólo un buen fotógrafo podría presumir de haber capturado. Y a veces se cansa de eso, y se pregunta cuándo eligió -o, más precisamente, si eligió- serlo. Y en esas noches en que uno se sirve sus culpas bien heladas, guardaba silencio y soñaba con ser algo más que un suspiro.

martes, 10 de septiembre de 2013

Extrañando(te)

Hay momentos en que
se vuelve inútil decir "te quiero",
o "te extraño",
por encontrar vacía
esa combinación de letras,
ltras mudas, frías,
insensibles,
y resulta tragicómico
esa búsqueda de contenido,
cubriéndolas con más letras,
acomodándolas entre esta
y aquella línea,
o después del punto,
o antes de tal frase.

Una sencillamente calla,
descubre otro tipo de silencio
-y de distancia-,
se llena de impotencia,
y de rabia, y de ternura,
y de fragilidad,
aunque no salga trazo ni verso
alguno.

Y una quiere, sí,
y extraña, extraña mil veces
por cada respiro
y otras mil por cada manoteo
enfurecido
por entender lo pequeñitas
que resultan a veces las palabras.

martes, 18 de junio de 2013

Jóven combatiente

En la memoria
ese joven combatiente,
sonriente,
atrevido,
encarador al destino
y a la muerte.

Prensa en mano
de la escuela
a la fábrica,
de la fábrica
al barrio,
volante aquí y allá,
queriendo crear tormentas.

Va encontrándose en su hermano,
y no habla del futuro,
porque el futuro
está en su rostro.

Se equivoca, quizá,
de estrategia,
de táctica,
de teoría;
se desespera,
arriesga, se arriesga,
y seguramente
se olvida del imposible
que es correr
delante de la historia.

Pero lo hace porque decide,
decide ser, estar, transformar
-y no muchos lo hacen-,
y reclamar el derecho
no para él,
para NOSOTROS;

y carece de nombre
porque en él,
somos todos.

Y cuando uno recapitula
al final de la jornada,
sabe que él es
imagen de esperanza
para nuestros pueblos que,
rabiosos y adoloridos,
con hambre de respeto
y de autodeterminación,
igual que él -o ella-
son jóvenes
y son combatientes.

Y cae, como caen
nuestros pueblos,
y renace y se levanta,
como nuestros pueblos,
con otras manos,
otros brazos,
y otras alas, surgidas
de otras cosechas,
pero bajo esa verdad
-quizá la única-
de ser todos los rostros
y todas las voces
que cantan
a un nuevo amanecer.

jueves, 13 de junio de 2013

Una no se desprende del todo
de simpáticas cursilerías
que aprende cuando niña,
y levanta la mirada y los brazos
pretendiendo alcanzar una estrella,
pa bajarla y dejarla en tu almohada,
junto a una pequeña carta
entintada con suspiros,
luego hacer "como si nada"
(o como si todo)
y sentarse en una orilla de la luna,
impaciente, observando,
hasta que tu sonrisa delate
que descubriste mi "te quiero";
voltear entonces y encontrarte,
en la otra orillita de la luna,
extendiéndome tu mano
pa irnos juntos a dormir...

martes, 11 de junio de 2013

Discusión política


(Proponiéndole un Grupo de Estudios Revolucionarios
a nuestro simpático amigo monstruo... Esto después de una
interesantísima discusión política que puede ser un paso
positivo a definir las demandas de estos pobladores...)

domingo, 21 de abril de 2013

sábado, 13 de abril de 2013

Espérame

Espérame, amor,
que amanecerá de nuevo
entre nuestros cuerpos
y habrá café caliente
para compartir,

que las conciencias
también despiertan,
abren bien los ojos
y se "desamodorran" con nosotros.

Verás que brotan los frutos
de ese trabajo de tantos años,
de tantas manos,
de tanta historia,

y que las plazas se llenan
y en las calles se canta,
que podremos encontrarnos
en el rostro de toda esa marea
rebelde y gritona
que hace tambalear al mundo,

verás que las sonrisas
nos mantienen juntos,
que si tomas mi mano
este puño que mantengo en alto
se vuelve invencible.

Espérame, amor,
que quedan tantas caricias
como sueños,
y ambos saben a esperanza,
a roja esperanza.

Se nos escurrirá
el cansancio de la mirada,
y nos re descubriremos
enteros, firmes,
y amados,

y la lucha continúa
pues (nos) vivimos,
y encontramos en ello
el mejor motivo para estar de pie,
para avanzar a ese futuro
en el que florezcan nuestros besos.

Espérame, amor,
que cuando el sol del nuevo día
aparezca entre nuestros cuerpos,
yo tendré que agradecerte
cada uno de estos momentos.

viernes, 29 de marzo de 2013

amar es combatir


habría de pensar

en la consigna transitoria
que te lleve de tus brazos
a mi abrazo,

o presentarte la propuesta
de un comité de besos
que organice la ternura
y promueva un nuevo encuentro,

quizá invitarte a leer
la declaración de mis suspiros
pa abrir una discusión
entre nuestras miradas,
de cerquita, más cerquita,

habría que hacer entonces
huelga de dudas y de miedos,
y agrupar tus sueños
con los míos,

tomaré la palabra
para que mis manos expongan
su principal y única demanda;
hacer de tu cuerpo
su bandera,

pues que una cosa quede clara:
amar es combatir,
y viceversa,
por eso,
luchemos, compañero.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Me aferro a tu abrazo
pretendiendo que todo está bien,
que los años no nos han cambiado,
que ni la vida ni otros cuerpos
podrían borrar lo que tus lágrimas
y mis manos, cosecharon

Me aferro y digo,
quizás me miento,
que eres esa misma transparencia,
que soy la misma niña
-tal vez con más heridas-,
que eres esa pequeña planta
que se rehusó a soltar su rama
y caer, caer, caer...

Me aferro a ese recuerdo
de nuevas amistades
y dos amantes,
al te extraño y al te quiero,
a un mar parido en una pincelada
y a los kilómetros de ausencia
y de instantes...

Es que me aferro a eso,
a seguir siendo tu instante
y tu circunstancia,
y a que esos sueños que
sembré en tu piel
cuando olvidé el camino,
jamás se marchiten...

Y me aferro a tu abrazo,
o siquiera a tu sexo,
pues puede que sólo quede la carne,
pero, al final, puede que la carne sea todo...

domingo, 17 de febrero de 2013

¿Ya conocen nuestra prensa?


A veces tantos pensamientos retrasan el sueño, y conociendo mi enorme facilidad de llegar tarde, le advertí que esperara 15 minutos, y al fin cerré los ojos para no faltar a esa cita. Habíamos acordado encontrarnos detrás del templete del mitin central, así que llevé mi bandera y algunos ejemplares del más reciente número de nuestra prensa, por si acaso podía vender o sacar algún contacto, que en realidad no me parecía prioritario en ese momento, yo simplemente quería verlo. Amarré mis agujetas y di un salto a ese extraño torbellino lleno de puertas, ventanas, y peligrosos agujeros en las paredes (peligrosos porque juegan con el viajero y lo mandan lejos, lejos, entre lo oscuro y lo desconocido), y bueno, no estoy segura -nunca lo estoy, no termino de comprenderlo- de cómo elijo por donde salir y a qué lugar llegar, pero supongo que esta vez algo tenía que ver el que muy, muy dentro de mí, repetía una y otra vez que mi destino era donde él estaba. Luego, lo de siempre: como si me introdujera en una licuadora junto a un montonsito de luces, ruidos, colores, calores, lluvia y seres -o cosas- sin forma, y cuando presentí que faltaba poco, ¡demonios!, un maldito ataque de tos que al parecer desvió el curso, por lo que tras un corto pero aterrador temblor, y un golpe en la cabeza, aterricé en un extraño pastizal. Pretendí levantarme en seguida y pasar desapercibida, al menos mientras vislumbraba algo conocido o intentaba orientarme, lo que de por sí me es casi imposible. Bien, pues eso de pasar desapercibida no resultó tan complicado. Había una multitud de no sé qué criaturas, que entre gruñidos parecían soltar consignas o algo parecido. Eran de muchos tipos, pero todas con un oscuro pelaje, unos profundos hoyos en vez de ojos y unas muy delgadas patas, los había con cuernos, con alas, con brazos cortos y largos, con dientes, chimuelos, con horribles colmillos, y de muy diversos tamaños, aunque la mayoría pasaban los 3 o 4 metros. No sé decir si fue más fuerte el temor o la intriga lo que sentí al ver tantas de esas criaturas aglutinándose alrededor de una plataforma natural, formada por rocas tan lisas que reflejaban el brillo de las estrellas, y como en estado de espera, pero me fui acercando lentamente y cuidando de no pisar sus delgadas patas. Cuando estuve lo suficientemente cerca, me detuve y aguardé intentando descifrar lo que decían, hasta que un jaloneo en mi espalda me provocó un tremendo sobresalto. Una de esas criaturas trataba de sacar mi bandera de la mochila, él jalaba y refunfuñaba, y yo, del susto, caí de espaldas soltando un fuerte grito que provocó que más de ellos se acercaran. Realmente no sabía qué hacer, por un momento me encorvé y cubrí mi cabeza, pero ellos parecían inmersos en otro asunto, discutiendo a regañadientes, por lo que poco a poco me fui incorporando. Ni cuenta me di del momento en que la bandera salió de mi mochila, hasta que uno de ellos la levantó y me la dio, supongo que amablemente (me cuesta trabajo pensar en amabilidad cuando recuerdo esos profundos pozos donde debiera haber ojos). Ellos continuaron hablando, y fue cuando ocurrió lo más extraño de la noche, me percaté de cómo iba entendiendo lo que decían, hasta que sus gruñidos se volvieron claras palabras inteligibles, y así me di cuenta de que hablaban de sus problemáticas, de elaborar un pliego petitorio y de que sin organización no llegarían a ningún lado. ¡Vaya! Tras escucharlos en silencio, tratando de imaginar su situación particular, me levanté y le pregunté a uno de ellos si podía yo intervenir en su discusión. Parecieron aún más intrigados que yo, pero abrieron su círculo y me observaron atentos. Partiendo de esa última aseveración de ellos acerca de la importancia de estar organizados, compartí las experiencias a las que nos enfrentamos en nuestra dimensión, que al parecer no son muy distintas, toqué rápidamente la situación en los distintos países, y les platiqué un poco de la resistencia del SME... ¡El SME! ¡El mitin! ¡Mi cita! Creo que hasta ese momento volví a sentir segura mi vida, porque comencé a inquietarme por la hora, preguntándome si él seguiría esperándome o si quizá pronto fuera a amanecer y se desvanecería la oportunidad de verlo... Oh, pues después de un momento en que pensé todo ello, saqué de la mochila un par de ejemplares de El Trabajo, y se los ofrecí (¿ya conocen nuestra prensa?). Luego comencé a hablar disparates, como ocurre cuando me pongo nerviosa, pero finalmente apunté el contacto de uno de ellos. Ahora pienso que debí haberme quedado a discutir más, pero temía que los portales se cerraran, así que me marché, no sin antes proponerles una nueva reunión en la que pudieramos platicar más tranquilamente (es decir, que no esté tan cerca el amanecer...). Me arrojé de nuevo al torbellino que me recuerda a una licuadora, y en el camino pude ver de lejos el mitin central y el templete, y sé que también lo vi a él, o al menos lo sentí, pero con el tiempo en contra tuve que volver a mi cama. Cuando desperté no recordaba prácticamente nada, pero hace rato, él me mandó un mensaje para decirme que estuvo buscándome en el sitio acordado. Eso me hizo revivir la madrugada y, bueno, ya habrá tiempo de contarle todo esto. Creo que lo invitaré a que vayamos juntos a discutir con esas extrañas criaturas.

jueves, 27 de diciembre de 2012

2012

Una se mira entonces a medio campo de batalla, y toma sus armas pa enfrentar lo inevitable, aunque a veces no se está segura, se cuestiona, se arrepiente o duda, pero al final siempre se decide por dar un paso más, por esperar otro ratito, por confiar una "última vez", y empuña por ejemplo su esperanza ante la afirmación de derrota, o su garganta gritona ante el silencio cómplice. La verdad es que una no sabe de estas cosas más que lo que ha aprendido en viejos cuentos y en canciones, pero sabe que hay que responder cuando la historia es quien pregunta de qué lado estamos, y hay que negarse a ser piedra muda, ciega y sorda, resignada a aguardar su final. Por eso es que toma ese pedacito de valor que descubrió hace tiempo, cuando enfrentaba a los monstruos escondidos bajo la cama, y avanza, lento quizá, y no sin tropezones, pero avanza, murmurando aquella consigna que le regaló un camarada electricista: "es cuestión de dignidad". Y una sabe que así es, e incluso no sólo eso, una sabe que es la vida contra la muerte, que son la belleza, la libertad, los sueños, que nos lo estamos jugando todo, como también sabe que es una empresa gigante para alguien tan pequeña, pero... no se está sola, aquí y allá hay quijadas apretadas y puños trabajadores que se alzan, hay un montón de sinceras utopías que exigen un mundo otro y se deciden a arrebatarlo a las bestias, a los dioses, al destino, o a quien sea que se ponga en frente. Y hay que tener bien clarito eso, no estamos solos, y cuando una esté blandiendo su rabia puede estar segura de que habrá otras, y otras, y cada vez más. Lo más lindo es cuando una se reconoce en esos otros, o cuando se encuentra otro corazón ahí, a un ladito suyo, en la primera línea de combate, de la barricada, y entonces entiende que amar y luchar, en este instante, tienen el mismo significado.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

14N

Hoy se escribe
con H de Huelga,
y con mayúscula porque
estamos en pie,
mirando bien en alto,
gritándole hasta a dios
-a su Dollar Dios-
que nadie nos mueve.

Hoy, con H de Huelga,
comenzó el día más temprano,
impaciente por sentirnos
desbordar la rabia
que por tantos años
han querido que guardemos.

Hoy, con H de Huelga,
inundamos calles y plazas
apretamos el orgullo en la quijada
y nos mostramos tan humanos
que reclamamos el derecho
de estar vivos.

Hoy, con H de Huelga,
nadie calla, nadie llora,
nos olvidamos del frío
y transformamos el hambre
(que solía ser la H de nuestra Historia),
en conciencia, 
conciencia de CLASE,
ondeando la bandera
de todo aquel que sabe que nada existe
sin sus manos, sin su cuerpo,
sin su fuerza de trabajo.

Hoy, con H de Huelga,
nuestro paro dignifica,
lo hacemos temblar todo,
golpeamos sus bolsas
de valores y de miedos,
¡que recorten sus mercados!
que de nuestra sangre
ya no extraerán sus millones.
 

lunes, 29 de octubre de 2012

Y cuando estemos otra vez,
tú, yo, y esas ganas de que todo estalle,
hablando del pueblo, de luchas,
de ese mundo que hay que cambiar,
no por necedad ni nostalgia
sino por responsabilidad histórica,
habríamos de preparar una insurrección
que comience en tu abrazo.

Las miradas se encargarán
de la labor de agitación,
silenciosas y sinceras,
ayudándose de nuestras manos
re-conocerán el terreno
y sabrán ir avanzando.

Luego, armándonos de besos,
quebraremos toda fortaleza
que aún sostengan las dudas,
los miedos o los malos recuerdos,
para tumbarnos desnudos
en la misma barricada.

Y entre gritos, llantos, risas,
lo tomaremos todo,
nos tomaremos todo,
para empezar a construir el mañana,
el nosotros

y juntos, seguir hablando
del pueblo, con el pueblo,
de luchas, en las luchas,
y de ese mundo que hay que cambiar
porque ya hemos cambiado el nuestro


Él es terremoto
en un pequeño mundo.
Aún hoy,
después de tanto,
de tiempo, de llantos, de cuerpos,
sigue estremeciendo
con una palabra, con un abrazo
con esos ojos verdes
transparentes como siempre,
y, como siempre,
sin darse cuenta
de que es terremoto
en un pequeño mundo.

¿cuándo?

¿Cuándo agotamos
de nuestras miradas
esa dulce y apasionada
complicidad?

¿Cuándo olvidaron
tus manos, o las mías,
la forma clandestina
de encontrarse?

¿Cuándo nuestras piernas
debajo de la mesa
dejaron de inquietarse?

¿Cuándo perdonaron
nuestros labios
esos besos con los que
endeudamos tantos días?

¿Cuándo los abrazos
se volvieron distraídos
ante el reclamo del
"te extraño"?

¿Cuándo bebimos
la última gota
del placer compartido,
para buscar otros tragos,
otros sabores?

¿Cuándo cerraré esta puerta
atreviéndome a cambiar
el destinatario de mis versos?

jueves, 30 de agosto de 2012

:(

Seguro que un día de estos
me desvisto la sonrisa
pa salir entre amarguras
y tristezas mal confeccionadas,
y los zapatitos viejos
de ningún lugar.

Descansaré los puños
y la quijada apretada,
pa que tiemblen mis labios
por el miedo que no me atrevo
a confesar.

Seguro que me exprimo
en trocitos de nubes
estos ojos distraídos
hasta provocar tormentas
que se lleven las promesas
que escupimos tiempo atrás.

Acuchillaré aquellas estrellas
que, indiferentes,
brillan en mi cielo negro,
ríen en mi llanto necio.

Y arrancaré de esta garganta
esas dulces palabras
que por falta de valor
-o decisión-
tragué sin compartir.

Seguro que un día de estos
pido auxilio en algún beso
o un abrazo como asilo,
emprendo una retirada
y suspirando gritos
aguardo a un nuevo día...

martes, 10 de julio de 2012

sin título...


Rodeas mi cuerpo con tus brazos
colocando tus labios cerca de mi oído,
y escucho en tu respiración
la resistencia, la fuerza, 
la determinación de no caer
hasta tomar el cielo por asalto.

No necesito que digas nada,
ni que me prometas más noches,
ni que tomes de mi mano 
cuando vamos por la calle
cargando nuestras consignas.

Me basta con reconocerme
en tu esperanza de otro mundo,
con sentirte tranquilo en mi sonrisa,
para colocar junto a tu almohada mi sueño,
para amarte en este instante
y darme entera.

sábado, 7 de julio de 2012

Nuestra rebeldía

La rebeldía nuestra
no es impulso de edad
ni desorden mental,
no nace de sueños pasajeros
o ilusiones que se apagan,
no es mero idealismo,
es condición materializada

la rebeldía nuestra
está llena de experiencia,
recoge luchas, ideas
y revoluciones inconclusas
para enriquecerlas
con nueva valentía
y aprendizajes heredados

la rebeldía nuestra
actúa,
pero también lee y estudia,
asume como propios
los errores históricos
y pretende redireccionar,
pero consciente, claro,
de que también tropezará
y que habrá que levantarse, 

es memoria nuestra rebeldía
y no difiere arrugas
de sonrisas recién paridas,
pues habita en el alma
y de ahí sacude al mundo,
sembrando primaveras
y explotando una y otra vez 

la rebeldía nuestra
es la resistencia electricista,
la enseñanza del profesor
que alza el lápiz con el puño izquierdo,
es la huelga que colapsa
o la imaginación que se arroja
a tomar el poder,
es la digna rabia
de los zapatistas,
y se coloca capuchas
para mostrarse igual
en cada rostro
cuando toma calles y plazas
para levantar la voz
de los sin voz
y colocarse firme
detrás de la consigna
"NO PASARÁN" 

la rebeldía nuestra
lleva en su sangre
la indignación y el dolor
de las veces que los de arriba
han respondido con armas,
torturas o muerte,
y por eso cambia el miedo
por compromiso y amor,
y construye vida,
y abraza y ríe y vuela,
es por eso que renace
con cada generación 

la rebeldía nuestra
hoy despierta una vez más,
aprieta la quijada
y se coloca al tú por tú
frente al opresor, a la mentira
a la imposición,
sostiene su alegría y su esperanza
canta "Venceremos"
y cantamos todos con ella.

martes, 3 de julio de 2012

"Que la rebeldía 
siempre nos bese
en la boca."

Que los abrazos sean
cálida trinchera,
refugio anhelado
entre tanto miedo,
entre tanta guerra.

Que los suspiros,
clandestinos,
se conviertan en estrellas
e iluminen el camino
de las voces silenciadas.

Que vibren los cuerpos,
húmedos,
con la idea de futuro,
y se lancen puño arriba
a conquistarlo entero,
a conquistarlo nuestro.

Que mi consigna
sea tu nombre
y mi sonrisa
tu bandera.

Que mañana
cuando salgamos a la calle,
resistiendo, luchando
y venciendo,
nos reconozcamos
hombro a hombro,
compañeros y amantes.

viernes, 15 de junio de 2012

La Rebelión de los muertos

De dos compañeros en resistencia del Sindicato Mexicano de Electricistas:

 LA REBELIÓN DE LOS MUERTOS

Abandonando sus sepulcros, los muertos niños, los muertos estudiantes, los muertos campesinos, los muertos indígenas, los obreros muertos, las muertas de Juárez, las niñas y los niños del ABC, los obreros mineros sepultados en la mina de carbón de Pasta de Conchos, los jóvenes estudiantes asesinados el 2 de octubre de 1968 y el 10 de junio de 1971, los victimados en el Tec. De Monterrey por el fuego cruzado del cruzado Felipe Calderón, los campesinos masacrados en Aguas Blancas, los hombres y mujeres violentados en Atenco, los indígenas victimas del genocidio de Acteal, todos ellos, a unos días de celebrarse las elecciones presidenciales que definirán el futuro del país, se pasean entre nosotros para darle una arregladita a la historia.

Quizás debido a su experiencia personal prefieren el guión del drama, la secuencia de los hechos a la manera de la telenovela les aburre. Los muertos y los agraviados de Atenco, en representación de los muertos y los agraviados del régimen, ocuparon sus asientos en la Ibero y le recompusieron la plana al heredero generacional de la impunidad transexenal. Simplemente le arrebataron el bolígrafo. Sin el pilar sostenedor de la historia oficial, salió del recinto transfigurado. Ya nunca más sería el gobernador exitoso flotando en la burbuja de la realidad televisiva; el perfume parisino de embelesadora fragancia que lo acompañaba hasta ese entonces, desprendía ya un hedor a sangre.

Como castillo de naipes, los asideros en los que se sustenta el adormecimiento de la conciencia, han ido cayendo uno a uno a velocidad de bólido. Los medios de comunicación al servicio de la oligarquía escuchan, sin saber todavía que sucedió, los dulces tonos del réquiem que los ensordece al borde de la locura. La representación simbólica de la cultura decadente en la que se ha regodeado la impunidad, sufre los estertores que acompañan al caduco sistema de representación política y su corrupto régimen de partidos.

La insurgencia popular realiza para sí, la revolución de su autonomía y arrebata la acción política de manos de quienes la han usufructuado con deslealtad al pueblo. La irrupción popular se representa a sí misma en las calles. El espectáculo es inigualable. Los candidatos del oscurantismo huyen escurridizos de las universidades y se refugian en los sótanos de su ambiente partidario en el que son aclamados por el último reducto de la manipulación y la demagogia.
Los muertos, nuestros muertos, como dueños del tiempo, no obstante la variedad de opciones, se sienten mejor cuando son convocados por el presente.

¿Será que nuestros muertos también son #132?

miércoles, 11 de abril de 2012

Libertad a los presos políticos del SME

A los compañeros presos

"El insulto, el presidio y la amenaza de muerte
no pueden impedir que el utopista sueñe."
-Ricardo Flores Magón

Enteros, firmes, dignos.
Otros han querido arrebatarles
todo, cada pieza de fuerza,
cada aliento de justicia,
cada brillo de paciencia.

Y nada han conseguido.
Ustedes son, están, prevalecen.
Su voz, sus puños y su cuerpo
pueden estar guardados,
contenidos entre paredes
de falsa democracia,
de repugnante odio,
odio de clase,
de barrotes descoloridos
como la mentira,
la impunidad
y el dolor con que
muerden las fauces 
de las bestias vestidas de oficiales.
Empuñan la verdad
y cantan la historia,
y ese canto se eleva,
se convierte en pájaro
empujando a quienes titubean,
a quien duda, a quien teme,
empujando a cada hermano trabajador,
y a nuestro pueblo.

Ustedes resisten, compañeros,
doblemente resisten,
porque son vida,
somos vida,
y decidimos sostenerle la mirada
a todos y a todo,
y aguantar, aguantar de pie
porque somos futuro
en construcción
y nada nos detiene.

Eso les molesta, 
que seamos libres,
tiernamente libres,
dignamente libres,
solidariamente libres,
aunque el país entero sea cárcel y cementerio.

Y aquí estamos,
queriendo recuperar lo nuestro,
la tierra, los sueños, el mañana
y a ustedes,
porque seguiremos avanzando
y seguiremos siendo pájaros,
y no olvidemos, compañeros,
que nuestros pájaros
revientan sus jaulas.

¡Libertad a los presos políticos!

domingo, 25 de marzo de 2012

Puede ser que sólo busquemos
alguien con quién compartir la cama,
que sea el miedo a estar solos
en estos días de incertidumbre,
que los labios estén cansados
de maldecir, de blasfemar,
de gritar consignas al vacío,
y pretendan volverse vino,
que los puños apretados
anhelen ser caricia,
que nuestros pies detengan
esta enorme marcha
y esperen, un ratito siquiera,
sumergidos a las orillas
de un corazón entregado...

Puede ser que nos interese poco
saber que no nos conocemos,
quizá en el fondo son iguales
las penas y los sueños,
que nos damos cuenta de ello
con una mirada o una sonrisa,
y que, esta vez, con eso baste
para arrojar ternura,
para decir esas palabras
que antes no dijimos,
o para dedicar una canción
justo cuando despierta el día...

Puede ser que carguemos fantasmas,
que huyamos de cartas, de voces,
de mares que alguna vez llenamos
con nuestras lágrimas,
que recurramos el uno al otro
para sentir que no luchamos
contra molinos de viento,
que preferimos ser dos trocitos de dignidad,
a mirar el espejo y no hallar
más que nuestro rostro herido...

O puede ser que todo esto
sea una excusa más,
que por cuestiones del azar
sacamos la misma carta
y cruzamos al mismo tiempo ese espejo,
que nos encontramos y el silencio
comenzó a tejer historias,
que la esperanza que buscábamos
en el fondo del jarrón,
la bebimos yo en tus labios
y tú en los míos...

jueves, 15 de marzo de 2012

enamorarse resultó ser
un aleteo de mariposa...

frágil, libre y
casi imperceptible...

cuando quiero, quiero en cientos de colores
y luego sólo queda el melancólico gris
de domingo de lluvia y silencio.

percibo a veces las voces y los abrazos
en el viento que recorre mis venas,
mientras las flores que nacen en mis ojos
aguardan por una caricia que permanezca...

pero ocurre siempre,
que alguien vuela,
(y, casi siempre, soy yo)
y entonces todo se mueve,
y la luna sonríe y se oculta y engorda
todo en un parpadeo,
y la habitación se queda entre fantasmas...

derramo quizá un cristal salado,
y me enamoro de nuevo...

jueves, 8 de marzo de 2012

Mujer

quiebro ese reflejo
de mujer sumisa,
de perfil perfecto,
de mujer callada

hago fortaleza
mi fragilidad,
rompo las cadenas,
me pongo a luchar

levanto las faldas,
despinto los rostros,
arranco fantasmas,
lo derribo todo

brillan en mi frente
sudores de sueños,
mis manos se vuelven
artesanas del viento

me descubro en el otro,
en los explotados,
soy llanto y voz
de los olvidados

me olvido del miedo,
lanzo mis preguntas,
renazco en un beso,
me muestro desnuda

soy trabajadora,
y por eso reclamo,
me ha hecho la historia
y al futuro avanzo

busco la esperanza
de un mundo nuevo,
coloco barricadas
y susurro te quiero

sé de la belleza, 
inocencia y locura,
de la libertad y la rebeldía,
sé del misterio y las dudas,
sé de puños apretados,
de la dignidad y la melancolía,
sé de irreverencia, de ternuras,
sé de la rabia, y sé de la vida.

martes, 6 de marzo de 2012

En el mundo de la dignidad,

vivir es sinónimo de luchar,
se siembra esperanza
se cosecha futuro,
y hay una canción para cada mañana
como una ventana para cada muro.

La memoria es el lente permanente
por el que nos miramos,
vestimos la diferencia
reconociéndonos al desnudo,
y la sonrisa sincera
es el más cálido refugio.

El puño que se alza surge
del encuentro de dos manos
que construyen,
que se escriben en los ojos,
llenos de amor y de rabia,
el motivo que hacía falta.

La luna se bebe a besos,
y el sol arde en cada piel,
nos jugamos todo en un te quiero
olvidando que podemos perder.

En el mundo de la dignidad,
no hay flor que se agache
al morir el día,
el cielo aguarda por nuestro asalto,
las copas se alzan con alegría,
y a media plaza los niños pintando
la nueva historia,
pintando el sueño.

domingo, 25 de diciembre de 2011

entonces sí desearía feliz navidad...(!)

...y si ellos fuesen migrantes
de escasos recursos,
pasando penurias en esa búsqueda
de mejores oportunidades...?

y si aquellos que niegan posada
lo hicieran por temor al narcotráfico,
por cuidar su seguridad en tiempos negros,
de crimen, de violencia...?

(sabiendo, claro, que también habrá
quienes simplemente no deseen
compartir con "esas gentes" lo suyo,
su propiedad,
lo que el trabajo -de otros-
les ha obsequiado...)

...y si el señor, de orígen indígena, talvez,
fuese electricista despedido,
minero en huelga,
obrero mal pagado, o en su defecto,
carpintero arruinado por las grandes empresas?

...y si la mujer, la embarazada,
fuese sobreviviente de los feminicidios de Cd Juárez,
o de la violencia que una encuentra en propia casa,
o si se vio perseguida y señalada
por defender su derecho a decidir...?

...y si los tres reyes magos,
en realidad sólo fueran tres sabios,
o tres humanos muy humanos,
o incluso tres grandes revolucionarios?

...y si sus regalos pudieran resumirse
en haber unido un lápiz, un libro,
la hoz y el martillo?
o quizá hayan sido la capacidad
de sentir injusticia cualquiera,
la férrea defensa de la verdad
y el completo anhelo de libertad...?

...y si la estrella brillase roja, roja, roja,
representando lucha y esperanza?

...y si, más que hijo de dios,
fuese hijo de la historia,
engendrado por el mismo sistema
y llamado por los oprimidos a destruirlo?
y si más que un mesías, fuese una clase,
fuese cada trabajador que va adquiriendo conciencia?

...y si comienza una nueva era de revoluciones?

martes, 20 de diciembre de 2011

...

Salir a las cinco de la mañana a trabajar
es mirar al cielo y al frío entre tus huesos,
es carecer de brazos que te sostengan,
que te amen,
es morir de ausencia
y llorar olvidos,
es maldecir al mundo,
maldecirlo una y otra vez,
son 30 años haciendo lo mismo
para llegar al fin a jubilarte,
y que te lo arrebaten todo,
¡maldita sea!
es tener nada.

Es saber que cualquier día
puedes morir, y quizá entonces
no haya nadie.

Es saber que fue lindo
vivir y militar,
y que vendrán otros,
y que ellos lo harán.

Es no tener para comer
o para publicar un volante,
o para llegar a casa,
es amar sin tener respuesta,
vivir muriendo día con día,
beber a tragos largos la melancolía,
es nadar a contracorriente...

Y es, sin embargo,
saber que sigue siendo lindo
vivir y militar,
porque resulta necesario,
resulta ser oxígeno,
para ti, para ella, para todos.

Es saber que tus manos aún forjan un futuro,
un futuro inmediato o lejano, pero un futuro,
que has acumulado un montoncito de palabras
para aquel que viene detrás,
que tienes un par de ojos que aun
contemplan nacer al sol
y brillan cual estrellas al anochecer.

Es saber que aún puedes
compartirlo todo,
encontrar un corazón
del lado izquierdo de tu cama
y unos labios en el café de la mañana,
saber que aunque mueras cada día,
puedes volver a arder en la esperanza,
que los puños siguen apretados,
firmes y en alto,
que hay un nuevo "te quiero"
asomándose entre el humo del cigarro,
que tarareamos una última canción
esta madrugada.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Ellos no escuchan,
se han vuelto piedras arrogantes,
impenetrables, indiferentes,
no comprenden nuestro dolor
y lo rechazan,

nos miran distantes,
con repudio,
nos cuestionan por ser distintos,
no lo entienden,

y quizá no son culpables,
quizá son más víctimas que nosotros,
porque son piedras
y nosotros plantas,

y somos viento y alegría,
somos fortaleza y dignidad,
somos alimento y hogar,
somos vida;

y como vida, exigimos
nuestro derecho a estar,
a ser, a crear...
pero ellos no entienden,

porque no se me mueven,
porque son paredes
que contienen el cambio,
y nosotros semillas de rebeldía,

ellos ya desconocen
sus propios colores,
los han cubierto de un gris
que ni llora ni ríe

se han vuelto balanza
entre el costo y el beneficio,
y cuando uno ama
eso no existe,
por eso no entienden...

se asombran ante nuestro vuelo ligero,
ante nuestras ansias de arder,
de alcanzar el cielo,
de tararear melodías a media noche
entre penas y goces,
entre besos y caricias,
sin peros, sin precios,
enteras, libres...

y no lo entienden...

lunes, 3 de octubre de 2011

dulce soledad...

Hay soledades dulces que nos permiten descubrirnos en otros ojos,
en viejas fotos,
o en los versos casi imperceptibles de alguna canción
que hace tiempo tarareábamos.

Soledades que toman la forma del aventurero que encontrábamos en el espejo,
o de los cuentos que colocábamos juntito a nuestra almohada antes de dormir,
del raspón que parecía la mayor desgracia, de la terrible y primera vez
que nuestros labios dijeron adiós, o del día que decidimos estar en desacuerdo con el mundo.

Son las mismas soledades que podemos mantener un ratito más en la lengua mientras saboreamos nuestras huellas y las pequeñas incertidumbres, y que compartimos a la hora de la cena con algún otro solitario, soledades que sumergimos en el café e ingerimos en forma de suspiros, o de besos, o de abrazos al desnudo...

Soledades que, de amanecer juntas, parecen volverse más pequeñas...

Volvieron a lavar la plaza
por la mañana,
lo hacen todos los días
antes de que amanezca,
quieren que creamos
que nada ha ocurrido,
que nada ocurrió hace 43 años,
hace 30, hace 14,
la semana pasada, ayer,
y seguramente mañana.

He visto que por ahí andan
la impunidad y el olvido
tomados de la mano
con su caminar arrogante,
y me parece entonces
que el tiempo le ha jugado
una mala broma a la historia,
que ya casi no recordamos sus rostros,
que vamos perdiendo la guerra...

¿Cuánto más durará la mentira?
Si el olor de la sangre
sigue penetrándonos hasta los huesos,
aún se escuchan gritos, metrallas y llanto.
Yo lloro también,
me lleno de indignación y coraje,
y maldigo a las bestias que me rodean,
bestias armadas, azules y verdes,
bestias de cuello blanco
y sonrisa perfecta,
bestias que cotizan la muerte en dólares.

¿Cuánto más vivirán de la muerte,
de nuestras muertes?
Aquí nada pasa, dicen,
y por momentos siento que nos aplastan,
que su ruido se traga nuestras voces
y sus muros ocultan el sol
y las lunas de octubre.

Pero no son más que muros de piedra
construidos con nuestras manos,
las mismas que han construido todo,
que pueden destruir y construir de nuevo.

Y esa sangre que se empeñan en limpiar,
hierve en nuestras venas cada mañana,
alimenta la memoria herida
que impregna de humanidad
cifras y nombres,
y recrea con detalles cada sueño
y cada esperanza.

Me veo luego en medio de la calle,
y te veo a mi lado,
decidido a no olvidar,
a  no perdonar,
a exigir castigo.
Y aparecen ellos, los que ya no están,
aparecen todos, enteros, felices,
marchando hombro con hombro,
abuelos, padres, hijos, hermanos,
mujeres, ancianos, niños, amantes,
el pueblo coreando a una voz
para que el ruido desaparezca,
y comience una nueva canción.

martes, 16 de agosto de 2011



Que ganas de salir de nuevo,
con el brillo de los ojos en alto,
muy en alto,
extendiendo la esperanza como alas
para encontrarte allí, volando.

Levantar los puños apretados
de tanta ira, de tanta pena,
de tantas ganas de verme a tu lado
engañando al frío cada madrugada.

Leer luego las notas en tus labios
y pese a sus obras teatrales
saber de quienes no renuncian
a librar desventajosas luchas.

Nutrirnos con peligrosos sueños
-peligrosos para ellos-
arrancarnos toda amnesia,
las cadenas y los miedos,
tomarnos de la mano y avanzar.

Que ganas de sabernos contentos,
enteros, rebeldes y siempre firmes,
amándonos a media calle,
con los nuestros, con el pueblo.


miércoles, 22 de junio de 2011

la noche que comenzó a arder





Esa noche,
las estrellas no brillaron
allá arriba,
lo hicieron abajo,
con los de abajo,
en las miradas indignadas que
arrojaron al cielo sus miedos,
en botellas de vidrio
con gasolina,
para que explotasen
al llegar al sol.

Cada calle acogió su barricada
formada con cuerpos que
cayeron ante rebeldes pasiones,
quemándose en gritos
que se cansaron de que los labios
sean paredes en vez de puertas.

Esa noche,

la marea de actores
reclamando el derecho
de ser sujeto histórico,
se apropió de la memoria arrebatada,
volviéndola el pañuelo que
les protegiera el rostro de los gases
y el corazón de tanto odio.

Hubo fusiles en cada carcajada
que disparó violenta y firme
ante la opresión,
la mentira y la desesperanza,
haciendo tambalear y retroceder
atemorizada
aquella mano invisible
que se dice responsable
del (des)orden imperante,

pero que tiene nombres, apellidos,

y millone$.

La ciudad retumbó,
a punto de derrumbarse,
entre anhelos de libertad,
y por todas partes ardían
ácidos y sueños
bajo la consigna de destruir
aquello que nos destruye.


Esa noche se encendían los fuegos

que entre humos anunciaban

nuevos comienzos...

martes, 21 de junio de 2011

el I, II, III de la destrucción (:

I.
Asaltemos, con un beso,
ese cielo indiferente,
que llueva la calle
y se mojen los cuerpos,
que se limpie la sangre
y se ahoguen los miedos...

Estallemos, amor,
en gritos libertarios,

que mañana amanece
y quiero que estés conmigo.


II.
Que el primer paso
es la destrucción,
dijimos antes de besarnos,
y el mundo cayó
en incontables piezas.

Se trataba, entonces,
de construir de nuevo.


III.
Girar y encontrar tu cuerpo
en el frente de batalla,
con la locura y las ilusiones
desbordados de tus ojos,
sentirte conmigo,
sentirte entero,
entregándote en el grito
que ha de destruirlo todo,
rabioso, indignado,
¡implacable!

viernes, 3 de junio de 2011

Un día común...

Sucede que, al despertar
y encontrarme en una cama compartida,
me pregunto si conozco a la persona
o si tan sólo sé de su cuerpo.

Me levanto y pienso
qué disfraz llevaré hoy,
o si prefiero, a pesar de todo,
mostrarme desnuda y transparente.

Trago un montón
de noticias podridas,
como cada mañana,
y se vuelve necesario
una dosis de esperanza
lista para ingerir
y continuar...

Salir a la calle
se vuelve un constante encuentro
con monstruos y bellezas
con miedos que se arrojan,
fracasos que se levantan,
y desventuras que ríen,
y no puedo evitar sentirme
a veces en un circo
y otras en un cuento.

Luego regreso,
un poco enferma
por tanto aire de derrota
que se aspira cuando la cosa
no va bien,
pero quizá pensando
que al otro día
se tomarán las calles
y nos curaremos de todo,
hasta de las ausencias.

Bebo un vaso de utopía,
preparo la cama,
me despojo de ropas,
mentiras, dudas,
cansancios,
y frente al espejo
lanzo incómodas preguntas
antes de atravezarlo
y terminar una jornada más...

martes, 17 de mayo de 2011


Él contaba otra historia

mientras ella trazaba un nuevo sueño,

luego las caricias se encontraron,

los conejos llegaron a la Luna,

el Sol azteca envolvió a su hijo

y en algún lugar temblaron las pirámides,

pues el corazón de la tierra

latía más y más con cada respiración agitada

de aquellos cuerpos que se amaban,

por vez primera,

entre los campos de maíz,

como en honor a tantos dioses,

como si fuese la última,

como si el mundo estallara ahí mismo

y abriera su vientre para parir

una nueva era...