jueves, 13 de junio de 2013

Una no se desprende del todo
de simpáticas cursilerías
que aprende cuando niña,
y levanta la mirada y los brazos
pretendiendo alcanzar una estrella,
pa bajarla y dejarla en tu almohada,
junto a una pequeña carta
entintada con suspiros,
luego hacer "como si nada"
(o como si todo)
y sentarse en una orilla de la luna,
impaciente, observando,
hasta que tu sonrisa delate
que descubriste mi "te quiero";
voltear entonces y encontrarte,
en la otra orillita de la luna,
extendiéndome tu mano
pa irnos juntos a dormir...