lunes, 31 de mayo de 2010

...que todo está bien

Finjamos por un momento que todo está bien,
que no callamos nada y que no hay por qué gritarnos,
que no hay celos ni malentendidos ni secretos,
que sólo somos tú y yo, desnudos, sin miedos.

Finjamos por un momento que los problemas del mundo
no existen... que no hay abusos ni desigualdades,
no hay cárceles ni puños que atropellen
pequeñas esperanzas, que nadie juzgará un color
o una preferencia, que la lucha por la libertad
no nos cobra con vidas.

Finjamos por un momento que creemos en nosotros,
que tomarás mi mano y construiremos un futuro,
que sigues a mi lado cuando el día despierta,
que lees mis poemas, que no censuro mis palabras,
que sonrío por tí.

Finjamos por un momento que encontramos un refugio,
que lo que escuchamos no son explosiones, son
carcajadas de chiquillos bien alimentados, sin frío...
que paseando por tranquilas calles encontramos la Verdad,
¡y que no está enferma!
pero que sí es contagiosa.

Finjamos por un momento no hay insultos,
que podemos apagar las luces, que son más
las cosas que nos unen a las que nos separan,
que cada persona encontró su estrella, que nacieron flores rojas,
que no volveremos a sentirnos solos,
que todo está bien... que todo está bien.

Finjamos por un momento
que estamos seguros
de que nos queremos...

2 comentarios:

LoS cHoRoS DeL eNe dijo...

despertar una mañana y que todo contra lo que luchamos fue una amarga pesadilla.

le había dicho que de los primeros textos que empecé a leer de vos a estos hay una enorme diferencia en cuanto a la consistencia de los textos, siga pa lante hermosa, que desgraciadamente sabemos que es más posible que sea un sueño lo que anhelamos...

Carlos Romero dijo...

Mi fernandita, primero que nada un abrazo muy fuerte por su cumpleaños, esperando que se la haya pasado lo mejor posible en lo imposible de lo mal pasado. Creo que decirte que admiro lo que tu escribes, es como tener un deja vu, bueno para no verme como un nihilista hindu mejor es decirte que te admiro. Como dice nuesto chilango de pachus, siga palante.
un abrazo
Carlos