sábado, 8 de mayo de 2010

08/mayo

Es increíble lo rápido que parece marchar la vida.
Cómo un día uno avanza decidido y seguro hacia cierto destino y de pronto se da cuenta de que no está donde creía, de que incontables circunstancias modificaron los caminos.

No puedo evitar sentirme nostálgica, echar una mirada a las fotografías almacenadas en la memoria, cuestionarme el por qué de tantas cosas que probablemente de nadie dependieron...
No puedo evitar la confrontación de lágrimas y sonrisas cuando en días como hoy pienso en tí.

Los cumpleaños no son momentos para estar triste. Siempre me pregunté por qué no te gustaban. Y quizá no es que no te gustaran, sino que tu personalidad ligeramente existencialista -la cual creo haber heredado- los volvía días de reflexión y de vistazos al pasado...
Preferías que fuera un día tranquilo, que pasara casi desapercibido, lo importante era estar con nosotros...

Me pregunto qué significado puede tener para tí esta fecha, ahora que el tiempo ya no es tiempo y las cosas son tan distintas que yo no alcanzo a imaginarlas...

Me encantaría que pudieras regresar un rato, poder charlar de tantas cosas, comer pastel, darte un cariñoso abrazo y obsequiarte alguna curiosidad de esas que suelo fabricar con mis manos.

Me encantaría haberme levantado hoy y dirigirme corriendo a despertarte con un grito de
¡Feliz Cumpleaños!

Pero aunque los cumpleaños no son momentos para estar triste, tampoco puedo evitar sentir ese hueco en la casa, en la ciudad, en el mundo...


Feliz Cumpleaños.

1 comentario:

LoS cHoRoS DeL eNe dijo...

con una chingada, que si anda por aquí...