jueves, 13 de agosto de 2009

Lizzouli


Hay un lago en esta tierra,
rodeado de enormes árboles,
y en sus orillas crecen bellas,
blancas y aromáticas flores.

En el lugar se cuenta
una hermosa leyenda,
que ocurrió hace tiempo
en lo que Teotihuacan era.

Una tranquila noche,
Metzi, la luna, brillaba,
cuando se acercó una joven
que por amor lloraba.

Lizzouli era su nombre,
y ocurríale que, sin más,
aquél ser a quien amaba
desapareció en el horizonte,
sin avisar... sin despedirse...
así perdió a su hombre...

Y era tal el sentimiento
que la desesperación ganó,
se abrió paso hacia el silencio;
en el lago se ahogó...

Su cuerpo rígido caía
a los dominios del dios Tláloc,
quien le devolvió la vida
para escuchar su relato.

Conmovido, la convirtió en sirena,
y con su canto atraía pescadores
cada noche de luna llena.
Algunos, locos de amor,
intentaban llegar a ella,
más todos perecían
tras quedarse sin fuerzas.

Mas sucedió que un día
se arrojó su enamorado,
la joven volvió a ser mujer
pues la memoria había recobrado.

Al fin juntos, abrazados y sonrientes
se hundieron para siempre.

Y en las noches sin luna, cuentan,
se ve pasear a la pareja...
Y en tiempos de primavera
nacen las flores blancas,
las "lágrimas de Lizzouli"
y las orillas del río llenan.

2 comentarios:

Edgar Ramón Robles Damián dijo...

Qué pasó, mi fer, cómo que se anda plagiando las rolas de Maná ("En el muelle de San Blas"); le voy a echar una llamadita a Warner music pa' que se moche... jajajaja.

Đєαтн dзΔLεя dijo...

Jajaja, che Edgar XD... es una leyenda tolteca! :)